Gestión Ambiental 2017-06-26T14:02:09+00:00

Gestión Ambiental

Uso responsable de los recursos naturales

Para alcanzar la producción sostenible de aceite de palma y banano es necesario implementar una administración responsable de los recursos naturales y mantener una participación activa con las comunidades circunvecinas a las operaciones agrícolas e industriales.

Todos los procesos que llevamos a cabos en Grupo HAME, tanto agrícolas como industriales, están debidamente estudiados para conocer el efecto que tienen sobre el agua, el suelo y la atmósfera, los elementos esenciales del impacto ambiental. De esta cuenta, desplegamos una serie de buenas prácticas agrícolas, ambientales y sociales, con las que aseguramos nuestra productividad al mismo tiempo que conservamos las condiciones físicas y químicas de los suelos, la calidad y cantidad de agua en el área administrada y la menor generación de partículas a la atmósfera tales como los gases de efecto invernadero.

Agua

El agua interviene tanto en el proceso productivo agrícola como en el manejo post-cosecha de aceite de palma y banano. Es importante manejar el recurso agua con racionalidad y responsabilidad.

Es por esto que, en Grupo Hame hemos invertido en un sistema de riego adecuado y óptimo para utilizar de manera responsable el agua.  Un sistema de riego por medio del método de aspersión que a su vez están diseñados para la reducción de pérdidas por conducción. Esta infraestructura está acompañada de programas de riego estructurados por análisis de variables climáticas y la medición de la humedad en el suelo para que el recurso hídrico que se utilice sea únicamente el necesario.

Para nuestros procesos post cosecha el agua es necesaria para el lavado de la fruta, tanto banano como fruto de palma. En el proceso industrial de extracción de aceite de palma utilizamos vapor el cual también aprovechamos para mover los turbogeneradores eléctricos instalados en nuestras plantas de beneficio. Reutilizar el vapor nos ahorra el 90% de energía requerida en la operación de la planta.

En cuanto al agua para consumo humano requerida en las operaciones para la rehidratación de los colaboradores y en las cocinas, los sistemas que proveen el agua cumplen con la Normativa CONGUANOR 29001 y segura para todos.

Nuestras aguas residuales las dividimos en dos tipos: las ordinarias y las especiales. Las aguas residuales ordinarias, que son similares a las generadas por usos domiciliares, son tratadas en plantas de tratamiento de aguas residuales hasta un tratamiento terciario que cumple la etapa cuatro del Acuerdo Gubernativo 236-2006.

Las aguas residuales especiales, que se producen en la extracción del aceite de palma, son tratadas en sistemas combinados anaeróbicos y aeróbicos reduciendo la carga orgánica a niveles que nos permiten utilizarlas como aguas para el fertirriego. De esta forma aprovechamos este residuo por los nutrientes útiles que aporta para las plantaciones de palma.

Suelo

Para hacer un uso responsable del suelo determinamos qué suelos tienen potencial agrícola por medio de métodos técnicos científicos anteriores para seleccionar las áreas de establecimiento de una plantación. Con las características de cada espacio, se establecen las actividades de mejora según las necesidades de cada terreno.

Previo a la plantación de la palma de aceite se establece una planta leguminosa perenne como método de cobertura de suelo para reducir la erosión y lograr la fijación de nitrógeno atmosférico gracias a las características de la planta.

Los desechos sólidos orgánicos propios de la actividad agrícola son incorporados al suelo según la valoración ambiental de cada uno. Las hojas de la palma y el bagazo del fruto que se cosecha son posteriormente incorporados al suelo con la finalidad de incrementar su calidad. Luego de un análisis, los residuos del proceso agroindustrial también se manejan como subproductos que se incorporan al suelo tipo composta para mejorar la textura de sitios arenosos o con mucha arcilla.

Por otra parte, los residuos inorgánicos se manejan para la separación, clasificación y posterior entrega para el reciclaje a empresas que cuentan con todos los permisos ambientales requeridos por el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) para la disposición final responsable de los residuos. Esta práctica toma como base el Plan de Manejo Integral de Residuos y Desechos Sólidos que establece las tres erres: reducir, reutilizar y reciclar.

Atmósfera

Nuestros sistemas anaeróbicos de tratamiento de agua generan gas metano que es aprovechado, en algunas de nuestras plantas extractoras, para generar energía eléctrica a partir de su combustión en turbo generadores. De esta forma, gran parte de nuestras operaciones agrícolas y las plantas de beneficio con estas características, operan con energía limpia producida por nosotros mismos.

Por otro lado, el monitoreo de partículas y calidad de aire en nuestras zonas de influencia se realiza en dos esquemas: con equipos propios cada seis meses y con laboratorios externos debidamente acreditados cada seis meses. Esto nos permite mantener información accesible para la toma de decisiones en el ajuste o uso de los equipos que generan impacto en la calidad del aire. Con esto garantizamos también la calidad del aire de las comunidades aledañas a nuestras operaciones.

Sostenibilidad ambiental

Las buenas prácticas medioambientales que vivimos en Grupo HAME nos han llevado a implementar métodos concretos para hacer uso eficiente y racional de los recursos tanto en los procesos agrícolas como industriales. Esta responsabilidad nos ha llevado a identificar los puntos en los que podemos contribuir al medio ambiente, por lo que hemos sido consecuentes en nuestra búsqueda de un desarrollo sostenible. De esta forma garantizamos la calidad de vida de las generaciones presentes y venideras. A continuación, usted podrá conocer cómo manejamos en Grupo HAME los recursos más comunes para ser responsables con el medio ambiente.

Reforestación HAME

Parte de la sostenibilidad ambiental es retribuir a la naturaleza lo que nos proporciona. En este cuidado del medio ambiente hay prácticas que destacan por los múltiples beneficios que proporcionan como es el caso de la reforestación que forma parte esencial de la Sostenibilidad Ambiental implementada en Grupo HAME.

Una de las razones de la reforestación es el cuidado que brinda a los cuerpos de agua natural. Reforestar zonas aledañas a los ríos (zonas ribereñas) les esencial, junto con el uso responsable del agua, para cuidar de los ríos. Este esfuerzo por hacer bosques de galería es sinónimo de conservación de los afluentes ya que estabiliza la temperatura del agua, conserva el cauce del río, hace que prospere la biodiversidad, etc.

En Grupo HAME hacemos uso de los recursos naturales de forma completamente responsables y es por eso que nos regimos por las normas, tanto locales como las establecidas en nuestras certificaciones internacionales. Dicha responsabilidad mencionada anteriormente nos ha hecho trazar un plan de reforestación en la zona ribereña de nuestras áreas de influencia.

Para 2017 tenemos previsto sembrar un total de 104.52 hectáreas que se encuentran a las orillas de los ríos que atraviesan nuestras zonas de influencia. En el plan general de reforestación el total de hectáreas es de 191.8 hasta el año 2019 lo que significa que en este año se logrará cerca de un 70% de ejecución.

Este esfuerzo no es nuevo ya que hemos logrado formar bosques de galería en más de 170 hectáreas lo cual equivale a un total de 194 mil árboles sembrados. A final de 2019 Grupo HAME habrá plantado 213 mil árboles en zonas ribereñas para dar vida en los ríos de Sayaxché, Costa Sur y Frontera.